En Cuba, cuando yo era pequeño e iba a la ciudad, corría detrás de un señor que mientras empujaba un carrito lleno de helado, hacía sonar una campanilla para avisar de su presencia, era increíble. Las paleticas sabían a gloria, siempre que el carrito se detenía se hacía una fila para comprar un sabroso helado. Después se puso de moda el camión de los helados, era lo mismo, pero con altavoces…a su paso difundía fragmentos de La Polonesa. A lo mejor seleccionada para homenajear a Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, que encabezó la primera guerra de independencia y en su juventud, en Paris, compartió amistad con Chopin. Los cubanos somos muy de eso, de hacer grandilocuente hasta la venta de un helado. También difundían el Vals sobre las Olas, de Juventino Rosas. En fin, era un gozo correr detrás de aquellos vehículos para alcanzar un buen helado “Guarina”, una peletica, un bocadillo o hasta uno gigante, que nombrábamos galones, por su tamaño.

Pues bien, desde entonces recuerdo un refrán muy de la época, “no te dejes llevar como el carrito de helados”, para expresar que otros no te empujen hacia donde ellos quieran.  

Algo así le está pasando a nuestro compatriota Yotuel, primero fue Madrid en una concentración arropado por el Partido Popular y Vox, los más de derecha de España; después en la Casa Blanca, agasajado por Biden y Bob Menéndez. Este último tiene el dudoso honor de ser uno de los que redactó parte de la Ley Helms Burton en 1996, que acabó de asfixiar la maltrecha economía cubana. Por cierto, esta Ley perjudica también a empresarios españoles Y para rematar, como para cerrar el ciclo de lo más cavernario, un encuentro con Isabel Díaz Ayuso.

Se creerá nuestro músico que Abascal, Bob Menéndez y  Ayuso están honestamente preocupados porque no haya una ambulancia en Baracoa o en Guanes para trasladar un enfermo con Covid. Vamos, hombre, por favor, para solo poner un ejemplo, en Madrid, al empezar la pandemia, en la primera cuarentena, el gobierno de Ayuso decidió no trasladar desde las residencias a los hospitales a ancianos enfermos de Covid, si tenían otras patologías graves o problemas de movilidad, asunto pendiente de la justicia.

A ver si me explico, Biden y Bob Menéndez necesitaban salir como “duros” contra el régimen de Cuba para garantizarse sus resultados electorales en Florida y otros menesteres politiqueros; Casado, Vox y Ayuso, querían congraciarse con los opositores de Cuba, pero en el fondo, lo que más buscaban era atacar al PSOE, al gobierno de coalición, donde está Podemos. Han hecho de todo para que el Gobierno español diga que en Cuba hay una dictadura, aunque con otras palabras sí lo dijo Pedro Sánchez desde Estados Unidos, al considerar que en Cuba no había democracia, pero querían arrancarle la palabra dictadura, que siempre caería con más fuerza sobre los dirigentes cubanos y traerá más problemas para el presidente del gobierno español.

En medio de todo esto, Yotuel ha sido utilizado, lo han empujado hacia donde otros necesitan sus servicios, como el carrito de helado.

Otra vez, lo dicho en otros comentarios: los que salieron el 11 de julio no todos son “gusanos” y aunque hubiera personas contrarias al sistema, tienen igualmente derecho a manifestarse pacíficamente (Constitución de 2019), derecho a asociación y libertad de prensa.

El gobierno de Cuba y la Asamblea del Poder Popular, apoyados particularmente por el partido, deben hacer las reformas legales necesarias para llevar al ordenamiento jurídico, el mandato constitucional que garantiza los derechos de los ciudadanos, recogidos en ese texto, aprobado por referéndum.  

Y, por favor, a mi gremio, seamos un poquito menos hipócritas. Seguramente hubo algún abuso policial el 11 de julio y hay que denunciarlo, como hay que denunciarlo cuando ocurre en este primer mundo, tan es así, que como salido de la Providencia, unos días después de las manifestaciones en Cuba, en Paris, los antidisturbios dieron buenas palizas y en Berlín hubo un manifestante muerto. Estoy esperando que Biden aplique la Ley Global Magnitsky, a los respectivos mandos policiales de París y Berlín. No voy a mencionar aquí, porque no cabría, las violaciones que ocurren en los propios Estados Unidos y desgraciadamente, en la mayoría de países de este mundo

Y por último, al contemplar las manifestaciones de ayer en el malecón de La Habana, convocadas por la Juventud Comunista de apoyo al gobierno, un mensaje. La tarea ahora es acabar con la pandemia, salvar vidas, ayudar a nuestras familias y dejarnos de manifestaciones públicas y concentración de gentes, tanto los unos, como los otros. Después habrá tiempo de competir a ver “quien la tiene más larga”.